La bioseguridad es un compromiso esencial en OSSADA. Cada herramienta reutilizable atraviesa un protocolo ordenado y riguroso, diseñado para preservar la seguridad, la calidad y la confianza en cada servicio.
Cada herramienta se enjuaga y cepilla cuidadosamente, eliminando todo residuo visible antes de avanzar al siguiente paso.
Los instrumentos se sumergen en una cuba de ultrasonidos, donde las microvibraciones remueven partículas imposibles de alcanzar de forma manual.
Cada instrumento se sella individualmente en bolsas con indicador químico, preservando su asepsia hasta el momento del uso.
Las bolsas ingresan al autoclave, donde el vapor de agua a alta presión y temperatura garantiza la eliminación total de microorganismos.